Mostrando entradas con la etiqueta Protección de datos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Protección de datos. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de agosto de 2014

SEX TAPE (Algo pasa en la nube) o los peligros de la Red

Este fin de semana han estrenado la película SexTape (Algo pasa en la Nube), donde Cameron Díaz y Jason Segel son un matrimonio que después de 10 años abrumados por las responsabilidades, deciden retomar su vida sexual. Así que deciden grabarse intentando resolver las posturas de un libro. 

Fuera de su vis cómica o de la calidad buena o mala de la película, que eso se deja para los críticos, se vuelve a retomar el asunto de cuánto de peligroso es nuestra intimidad. Usan la Tablet del trabajo de Jack (el protagonista) para grabarse, con tan buena suerte, que sincronizaba con otros aparatos que descargaban sus actualizaciones a través de una App instalada en dichas Tablets. Los tienen sus clientes y el futuro Jefe (Rob Lowe) de Anne (la protagonista), con el que se está jugando un jugoso contrato como Bloggera para una gran compañía.

La película se convierte en un vaivén entre el deseo, la reprobación, del qué pensaran, o de que en qué manos acabará el vídeo. Aparecen los intentos de anulación del contenido, el chantaje y otras historietas que se van produciendo.

Por eso hay que tener cuidado cuando subimos nuestros datos, fotografías, tarjetas de crédito o cualquier otro objeto que queramos cuidar de nuestra privacidad: Una vez hacemos que algo aparezca en internet, perdemos el control de cualquier contenido y resulta imposible contrarrestarlo, aunque en la película se mantiene este aspecto de una forma más “soft” o “light” de lo que debería de ser.

Muchos son los avisos que nos siguen dando, de manera directa o indirecta, a través de distintos medios y hay que ser responsable de nuestros propios datos, y de nuestra vida privada para no tener consecuencias en un futuro. Cuidemos nuestras Redes Sociales igual que guardamos nuestra vida íntima y personal.

domingo, 1 de junio de 2014

Cuando Google perdió la partida (Derecho al Olvido)

En el año 2009, cuando Mario Costeja, y su abogado, Joaquín Muñoz, iniciaron los litigios contra las apariciones de datos personales en Internet, no sabían el impacto que iban a tener. El asunto se centraba en que el periódico “La Vanguardia” publicó un antiguo embargo que el señor Monteja tuvo en 1998 y que ya estaba subsanado, dentro del apartado de anuncios.  Esto afectaba a su hijo de manera directa y no podía resolver sus cuestiones cotidianas. Por ello, tuvo incluso que cambiar su apellido en las tarjetas de visita como perito.

Ante la imposibilidad en 2010, de reclamar a Google la eliminación de los links que el buscador indexaba, a la que se contesto alegando “libertad de expresión”, o bien indicando, que al ser empresa estadounidense, no tiene porque acogerse a las leyes europeas, se iniciaron los trámites para acogerse a la Agencia Española de Protección de Datos y aludir a los Tribunales Europeos.

Finalmente, y tras más de varias alegaciones favorables a Google, el 13 de Mayo de 2014, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea indica que el Buscador de Buscadores, debe cumplir la normativa europea y ofrecer la posibilidad de la cancelación de datos personales dañinos para el solicitante.

Esto ha obligado a Google a crear un formulario para que cualquier ciudadano europeo pueda realizar su solicitud, añadiendo los enlaces que no considera convenientes:



A partir de ahora, cualquiera de nosotros que nos veamos perjudicados por una información errónea, o vinculada con un pasado ya resuelto, podremos hacer la facultad de nuestros derechos. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta una cuestión. Google será el mero intermediario de la eliminación de contenidos, dado que serán los formuladores o creadores de contenido los que tengan que practicar dicho borrado, para que Google deje de indexarlos.

En España, la mayoría de las peticiones que hasta ahora han sido denegadas tienen que ver con las apariciones en los BOE de la Administración.


Los motivos de Mario Costeja: 

La Sentencia 13/05/2014 del TJUE:

Para saber más del Derecho al Olvido: http://www.derechoalolvido.eu/
 
Artículo publicado en la Revista Digital Proyecto 180 Grados http://issuu.com/proyecto180/docs/primer_n__mero_proyecto_180___magaz?e=11894645%2F8520017

sábado, 1 de febrero de 2014

He leído y Acepto las Condiciones de Uso



En la semana que se promueve el Día de la Protección de Datos, también nos encontramos con singulares noticias de dónde, cómo y ¿cuándo? (Esto último es porque no sabemos en qué momento habrá sucedido), aparecen noticias de todo tipo sobre las filtraciones de datos de aplicaciones que instalamos en nuestros dispositivos. 

Volvemos al singular “He leído y acepto las condiciones de uso” como una de las mayores amenazas de nuestro tiempo, lo que siempre se ha denominado “la letra pequeña” de los contratos que firmamos. Lo fácil de caer en el marcar un simple check, porque una aplicación nos interesa o la necesitamos, es una tentación difícil de obviar.

Sin embargo, habría que ser más críticos con este aspecto de nuestra vida cotidiana y más cuando las aplicaciones son “Gratis”. Si, gratis entre comillas, nunca lo olvidemos, porque como dicen algunos “gurús”, ten cuidado con lo que es gratis, porque entonces el producto puedes ser tú. 

El gran incidente ocasionado con las filtraciones de datos es que no podrás protegerte, ya que diste el permiso cuando apareció ese símbolo de aceptación en el check correspondiente. No leíste, pero aceptaste las condiciones de uso. Es lo mismo que dar tu consentimiento por escrito para que los datos que sitúes en las Redes Sociales, en diversas Aplicaciones (de trabajo o de ocio) o en cualquier sitio de Internet sean utilizados, eso sí, bajo unas normas específicas, que normalmente se traducen monetariamente, por el simple hecho de autorizar que sean insertados en otros ficheros que tú desconoces.

Aquí os dejo una serie de noticias para que reflexionemos sobre este tema: